En este capítulo se tratará de demostrar que la factura-cheque telemática, por medio de la estadística exacta y continua que proporciona, puede dar lugar a una contabilidad de mercado monetario de gran utilidad científica y política.
2. La factura-cheque telemática como multicaptor automático de los fenómenos elementales del mercado.
Los fenómenos del mercado -los intercambios- son fenómenos bien concretos. Pero, cuando son mediatizados por un sistema monetario -y se convierten así en cambios monetarios elementales- adquieren una nueva dimensión que es numérica-abstracta. En un sistema monetario racional, esta nueva dimensión es captada de forma automática y con toda exactitud, a través de los que hemos llamado factura-cheque telemática.
Efectivamente, la factura-cheque es, entre otras cosas, un documento métrico que registra un acto mercantil elemental con todas sus múltiples pervalencias; eso es lo que llamamos un multicaptor.
El conjunto de datos así captados constituyen un rico material cualitativo y cuantitativo que puede servir de base para el conocimiento preciso del mercado.
3. La omni-contabilidad analítica-estadística del mercado.
La integración centralizada y automática de toda la información proporcionada por cada una y todas las facturas-cheque emitidas en cada espacio-tiempo considerado da lugar a una «medida, análisis y estadística (siempre según el tratamiento del programa de esta información) continuas y dinámicas del mercado monetario», que llamaremos omni-contabilidad mercantil.
Esta omni-contabilidad puede ser de gran interés para toda la población: políticos, empresarios, jueces, profesionales liberales y ciudadanos en general. Es precisamente este tipo de información -con omisión siempre de los datos personalizados- la que hay que socializar, siguiendo las normas ya comentadas en el capítulo 7.
Los programas de análisis y estadística contables deberán ser lo más completos posible. Conviene utilizar todas las técnicas contables existentes; si en un principio eso no es tecnológicamente posible, se pueden establecer criterios de prioridad para ir, poco a poco, abarcando todos los campos, aspectos, sectores... del mercado.
También el ejercicio o período contable considerado puede ir reduciéndose progresivamente en función de las posibilidades tecnológicas de la red monetaria telemática.
4. Niveles de centralización contable.
Si se quieren obtener resultados eficaces en la conducción económica de la sociedad es evidente que la centralización de la red telemática debe ampliarse a la totalidad de la sociedad considerada, al objeto de tener las magnitudes macro-mercantiles.
Pero esta centralización contable -que es abstracta y, por lo tanto, no supone centralización política ni de ningún otro tipo- debe realizarse en sucesivas etapas, que podrían ser las siguientes:
La tarea de organizar con detalle la estructura de la omni-contabilidad propuesta, así como los programas telemáticos que han de llevarla a término, hay que encargarla a técnicos y expertos en la materia.
No obstante, pueden diseñarse ya aquí unas bases generales, unas guías que provienen de la simple observación del mercado ya que el análisis formal del mismo ha de responder necesariamente, y adaptarse el máximo posible, a los procesos y características de los fenómenos que se desarrollan cada día en el seno de dicho mercado.
En una primera aproximación analítica, que intente reflejar el mercado en su realidad y complejidad dinámica y continua, podemos considerar el mercado monetario -o intercambio de mercancías a través de convenciones monetarias- como una realidad donde confluyen los siguientes elementos:
1Bancos
de Negocios y Cajas de Ahorros.
2Hay
que tener en cuenta que la producción de cualquier empresa moderna
es de valores exclusivamente precio-mercantiles.