Capítulo 1. Delimitación del objeto del estudio.
1. Objetivos y método de este capítulo.La reflexión crítica en torno a los sistemas monetarios es el núcleo principal de este ensayo. Pero antes de entrar en materia se dedicará este capítulo a situar los sistemas monetarios dentro del contexto global en que serán considerados ya delimitarlos con precisión.
Esta tarea servirá, al mismo tiempo, para dar las definiciones de los términos técnicos más básicos que serán utilizados a lo largo de todo el ensayo. Los más especializados se irán definiendo a medida que sea necesario.
Los sistemas monetarios surgen en determinadas condiciones históricas que es necesario tener presentes. Por este motivo, se los considerará como fruto de una larga evolución, más concretamente de una evolución utilitaria de la especie humana. Todos los seres vivos, y entre ellos el hombre, necesitan disponer de una serie de bienes para poder desarrollar y realizar mejor su proceso existencial. Denominaremos estos bienes, bienes utilitarios, para indicar que son útiles para satisfacer las necesidades materiales de los seres. Todo bien utilitario tiene, por definición, un valor de uso que es subjetivo, es decir, relativo al sujeto que es su utilizador.
Por utilitarismo, entenderemos cualquier sistema de producción y distribución de bienes utilitarios en el seno de cada comunidad considerada.
En la especie humana se han ido sucediendo históricamente diferentes tipos de utilitarismo, que describiremos brevemente.
Fijado el ámbito utilitario-histórico en que se sitúa el objetivo de este estudio, es necesario ahora considerar sus condiciones en el presente. Hablaremos, así, de contexto geopolítico, marco en que se desarrolla cualquier sistema monetario.
Hoy día, se utilizan corrientemente los términos de «Estado» y «nación» para designar las sociedades en tanto que organizadas geoestratégicamente. No obstante, si se analizan las raíces etimológicas de estos dos vocablos, resulta evidente, no sólo que su uso es equívoco, sino incluso que es totalmente inadecuado.
Estado es sólo una pequeña parte de la colectividad total: aquella en la cual la Constitución, consuetudinaria o escrita, ha delegado el mando político.
Nación quiere decir simplemente, según la etimología latina, «grupo de nacimiento, grupo en que nacen los seres». La nación es un hecho natural, común a los hombres y a los animales, que no tiene nada que ver con la organización política, la cual es no sólo específicamente humana, sino también de aparición muy tardía, y de un orden vital completamente diferente.
Para sustituir estos términos, se utilizará aquí la expresión, mucho más precisa, de sociedad geopolítica, definida como persona colectiva, fijada por la historia en un territorio dado, que evoluciona en función de las cambiantes circunstancias estratégicas y técnicas, y que está dotada de unos órganos de mando político (el Estado, en las sociedades históricamente más evolucionadas) y de mando justicial (la Justicia).
Todo mercado está inscrito en el seno de una sociedad geopolítica determinada, o bien se desarrolla entre diferentes sociedades geopolíticas.
En cualquier sociedad geo-política podemos aislar, analíticamente, la dimensión utilitaria y hablar así de sociedad utilitaria. En esta sociedad utilitaria, podemos distinguir dos subconjuntos.
Es este mercado monetario -entendido como una sociedad especializada en la producción y consumo de bienes utilitarios, sirviéndose para ello de un sistema monetario- el que constituirá el contexto social y político de los sistemas monetarios.
El mercado interior, que tiene lugar dentro de una única sociedad geopolítica, se prolonga, en el concierto mundial de las sociedades geo-políticas, por el denominado comercio exterior. Este puede ser bilateral o multilateral, según modus vivendi más o menos precario o tratados más permanentes.
Sobre el mercado interior confluyen las fuerzas y condicionamientos que ejercen todas las legitimas autoridades que tienen jurisdicción sobre él: Constitución, leyes vigentes, el Estado, la Justicia, las comunidades étnico-territoriales autonómicas..., los gremios, sindicatos..., finalmente las empresas.
En el caso del mercado exterior es evidente que estos condicionamientos provienen de la jurisdicción compartida de las dos o más partes contratantes.
A lo largo de este ensayo, se examinará el papel que los sistemas
monetarios han jugado, históricamente, en el seno de los utilitarismos
cambiarios que se han ido sucediendo, y actualmente en el seno del mercado
interior y del comercio exterior de cada sociedad geopolítica.
1Es
necesario dejar bien claro que entendemos por mercado monetario
aquel mercado en el cual hay, como mínimo, definida una unidad monetaria.
Esta expresión, no tiene nada que ver con lo que hoy suele significar,
y la usaremos como término técnico en el único y preciso
sentido que acabamos de nombrar.