Nada más decir, -para calificarlo un poco y dar paso a aquello que quiero hablar-, que esto se habrá de hablar unos cuantos minutos. Entonces podremos hablar todos... Para calificarlo diría que es una alternativa a los contenidos de nuestra sociedad.
Nuestra sociedad tiene unos contenidos determinantes, que son los que la definen. Al decir «nuestra sociedad» hablo de la nosteridad, y la alteridad, la alternativa, es el conjunto de valores, de contenidos, que nuestra sociedad niega, y que hay gente que los afirma.
Pues estas alternativas son unos antagonismos que tienen, que son contrarios en contenido, a lo que está vigente. Pero son iguales a lo vigente en cuanto a actitud subjetiva.
Fijaros adonde voy a parar:
En verdad no es una auténtica alteridad lo que tienen, sino una nosteridad opuesta a la nosteridad vigente. Con esto iré a parar a lo que quiero decir.

Entonces aquello es lo suyo. En consecuencia, no tienen la razón de ser alter, es uno. Son noster, es lo nuestro que se opone a lo suyo, y para ellos el alter es la sociedad vigente.
Y, por lo tanto, hay un choque entre dos posiciones, donde los contenidos son diferentes, y que es muy interesante.