La idea de la moneda como información circulante y del sistema monetario como sistema de información no es nueva; pero si que podemos decir que se le ha prestado poca atención, y que las consecuencias de este planteamiento no se han llevado hasta el final. Teniendo en cuenta la gran importancia de la información en nuestros días, creemos que este olvido es muy grave: nos hace falta, pues, hacer una revisión a fondo del tema. Este será el objetivo del presente estudio.
A pesar de que partiremos del estudio y análisis de los sistemas monetarios, con tal de proponer una reforma importante, en último termino, aquello que más nos interesa son las realidades sociales que pueden derivarse de esta reforma. Nuestro interés, pues, no se centra tanto en la mercología como en la sociología; y, todavía más, en el arte política.
Ahora bien, con tal que las relaciones del hombre con la naturaleza
cambien de sentido, pasen de la actual orientación posesiva y destructiva
a una orientación de respeto y admiración, hace falta un
cambio radical de mentalidad, que requiere tiempo, y que no se puede improvisar
por ley. Es aquí que las estructuras sociales libertarias pueden
ayudar a acelerar el proceso. Una sociedad clara y transparente, monetariamente
responsabilizada, con mucho tiempo libre, con abundancia productiva y con
una gran solidaridad comunitaria hacia los que la necesitan, es una sociedad
que no pone trabas a las ideas, a los experimentos sociales, que no condiciona
las mentalidades sino que las deja libres y las ayuda en sus iniciativas,
y que, por tanto, promueve la mutación y la transformación
social.